Abdominoplastia · Tipos
¿Qué tipos de abdominoplastia hay?
No todas las abdominoplastias son iguales. La técnica depende de cuánta piel sobre, de dónde y de si hay diástasis. Te explicamos las principales, de la más sencilla a la de mayor alcance.

Hay varios tipos de abdominoplastia, y no son intercambiables: cada uno responde a un caso distinto. Los principales son la mini abdominoplastia, la completa, la 360 o circunferencial y la inversa, a los que se suma la lipoabdominoplastia, que combina la cirugía con una liposucción. La técnica no se elige por gusto, sino por cuánta piel sobra, en qué zona y si hay diástasis que reparar.
Aquí te explicamos qué trata cada una, en qué se diferencian y, sobre todo, cómo se decide cuál encaja en tu caso. Porque la mejor técnica no es la de mayor alcance, sino la que resuelve justo lo que tú necesitas.

De qué depende la técnica
Todas las abdominoplastias comparten un objetivo, reafirmar el abdomen tratando el exceso de piel y, cuando la hay, reparando la diástasis. Lo que cambia de una técnica a otra es el alcance: cuánta piel hay que retirar y en qué zona del abdomen o de la cintura.
Por eso la elección del tipo no es una preferencia, sino un diagnóstico. Depende de tres cosas: cuánta piel sobra, dónde está, si solo por debajo del ombligo o rodeando toda la cintura, y si los músculos están separados. De ahí sale la técnica que resuelve tu caso.

Los tipos, de menos a más
Mini abdominoplastia
Para casos leves, con exceso de piel solo por debajo del ombligo y sin apenas diástasis. La cicatriz es más corta y no hace falta reposicionar el ombligo. No es una versión descafeinada de la completa: solo encaja cuando el caso lo permite.
Abdominoplastia completa
La más habitual. Trata todo el abdomen, repara la diástasis y reposiciona el ombligo, con una cicatriz baja, de lado a lado, oculta bajo la ropa interior. Es la que resuelve el caso típico tras el embarazo.
Abdominoplastia 360 (circunferencial)
Cuando el exceso de piel rodea toda la cintura, no solo la parte delantera, como suele ocurrir tras una gran pérdida de peso. La cicatriz da la vuelta a la cintura y permite reafirmar también los costados y la zona lumbar.
Abdominoplastia inversa
La menos frecuente. Trata el exceso de piel de la parte alta del abdomen, con una cicatriz escondida bajo el surco del pecho. Se reserva para casos concretos, a veces combinada con cirugía mamaria.

La lipoabdominoplastia
Más que un tipo aparte, es una combinación muy frecuente: la abdominoplastia, del tipo que sea, sumada a una liposucción de los flancos. La cirugía trata la piel sobrante y repara la pared; la liposucción afina el contorno de toda la cintura, esa zona de los laterales que la abdominoplastia por sí sola no alcanza a moldear.
El resultado es una silueta más definida, no solo un vientre plano. Por eso la lipoabdominoplastia es una de las opciones más elegidas cuando el objetivo es el contorno completo, y también la que más peso tiene en el precio final.
Cuál encaja en tu caso
No eliges tú el tipo, ni lo elegimos nosotros de antemano: lo marca tu abdomen. En la consulta valoramos cuánta piel sobra, en qué zona y si hay diástasis, y a partir de ahí planteamos el tipo que resuelve tu caso con el menor alcance necesario. Ni menos, que dejaría el problema a medias, ni más, que sería innecesario.
El tipo también condiciona la cicatriz y el precio, así que lo vemos todo junto. Puedes conocer la técnica completa en la página de la abdominoplastia.
