Blefaroplastia · Postoperatorio
¿Cómo es el postoperatorio de una blefaroplastia?
Qué vas a notar cada día, cuándo se van los moratones y en qué momento vuelves a tu vida normal. Una recuperación llevadera, explicada sin adornos.

El postoperatorio de una blefaroplastia es más llevadero de lo que la mayoría espera. Los primeros días notarás algo de inflamación y algún moratón que se disimula con facilidad, con más sensación de tirantez que de dolor. La mayoría de pacientes retoma la vida social en una o dos semanas, y los puntos se retiran hacia el sexto o séptimo día. A partir de ahí, la mejoría es progresiva durante varias semanas.
En esta página te contamos cómo es cada fase, qué es normal y qué no, qué pasa con las cicatrices y cuándo podrás maquillarte, usar lentillas o volver al deporte. Sin restar importancia a las molestias, pero con la tranquilidad de saber exactamente qué esperar.

El postoperatorio, fase a fase
Cada persona se recupera a su ritmo, pero el patrón general es bastante predecible. Estas son las fases que vas a recorrer:
- Primeras 48 horas. El momento de más inflamación. Frío local, reposo relativo y dormir con la cabeza algo elevada para que baje antes.
- Primera semana. La inflamación y los moratones empiezan a ceder. Hacia el sexto o séptimo día retiramos los puntos del párpado superior.
- Segunda y tercera semana. La mayoría retoma la vida social. Queda una inflamación sutil que casi solo notas tú y que se disimula con facilidad.
- Siguientes meses. El resultado se afina poco a poco y la cicatriz madura hasta volverse prácticamente imperceptible.
Quienes trabajan en oficina o en remoto suelen reincorporarse a los 4–5 días. Si tu trabajo tiene trato directo con el público, mejor calcular en torno a una semana.

Qué es normal notar
Saber qué entra dentro de lo esperable evita más de un susto. Lo más habitual es una inflamación que llega a su punto máximo hacia el segundo día y después va cediendo, y algún moratón alrededor del ojo que se disimula con facilidad y cambia de color a medida que se reabsorbe.
Vas a sentir más tirantez que dolor: la zona tira un poco al abrir y cerrar el ojo, sobre todo los primeros días. En algunos casos aparece sensación de ojo seco; por eso solemos recomendar lágrimas artificiales durante ese periodo. Las molestias, en general, son leves y se controlan bien.
Lo importante es la dirección: todo esto debería ir a menos día tras día. Si algo empeora en lugar de mejorar, es justo lo que miramos en el seguimiento, y para eso nos tienes a un mensaje de distancia.

Qué pasa con las cicatrices
Es una de las grandes dudas, y la respuesta tranquiliza: la blefaroplastia se diseña para que las cicatrices queden escondidas.
En el párpado superior, la incisión se esconde en el pliegue natural del párpado, de modo que queda oculta con el ojo abierto. Con el tiempo se vuelve prácticamente imperceptible, incluso con el ojo cerrado.
El párpado inferior se opera casi siempre por dentro, por vía transconjuntival, sin ninguna cicatriz visible. Solo cuando hay que retirar piel se hace una incisión finísima, justo bajo la línea de las pestañas, que apenas se aprecia.
Para ayudar a que maduren bien, conviene evitar el sol directo sobre la zona las primeras semanas y, cuando está indicado, usamos el láser para afinar las cicatrices y mejorar la calidad de la piel del párpado.
Cuidados, maquillaje y vuelta a la normalidad
Con unos cuidados sencillos, la recuperación va sola. Estas son las pautas que más nos preguntáis:
- Frío local los primeros días. Ayuda a que la inflamación y los moratones bajen antes.
- Dormir con la cabeza elevada. Una almohada extra las primeras noches reduce la inflamación al despertar.
- Maquillaje. Mejor esperar a que se retiren los puntos y la incisión esté cerrada, en torno a una o dos semanas. Después, un corrector suave disimula muy bien.
- Lentillas. En general, a las 1–2 semanas, cuando baja la inflamación. Hasta entonces, mejor gafas.
- Deporte. Actividad suave a partir de la segunda semana; el ejercicio intenso, a las tres semanas aproximadamente.
Si aparece dolor que no cede, una inflamación que crece de golpe o cualquier cambio brusco en la visión, no esperes: contacta con nosotros. Son cosas poco frecuentes, pero conviene revisarlas cuanto antes. Tienes el resto de detalles de la cirugía, incluido el precio y qué incluye, en el resto del clúster de la blefaroplastia.
