Mamas tuberosas · Grados
¿Cuántos grados de mamas tuberosas hay?
No todas las mamas tuberosas son iguales. Se describen cuatro grados, del I al IV, según cuánto afectan a la base, al polo inferior y a la areola. Y el grado orienta la corrección.

Las mamas tuberosas se clasifican en cuatro grados, del I al IV, según cuánto afectan a la forma del pecho. La idea es sencilla: cuanto más estrecha es la base y menos desarrollado está el polo inferior, mayor es el grado. En los leves apenas falta volumen y el pecho se ve casi normal; en los más marcados, la base es muy estrecha, la mama es claramente tubular y la areola sobresale. El grado no es solo una etiqueta: es lo que orienta la técnica de corrección.
Aquí te explicamos qué mira exactamente el grado, cómo se describen los cuatro y por qué definirlo bien, en cada mama por separado, es el primer paso de una corrección a medida.

Qué mira el grado
Para clasificar una mama tuberosa nos fijamos en tres rasgos, los mismos que definen la condición. Según cuánto estén presentes, hablamos de un grado u otro:
- La base del pecho. Cuánto de estrecha es. En las mamas tuberosas la base está constreñida y separada del centro del tórax; a más estrecha, mayor grado.
- El polo inferior. Cuánto volumen falta en la mitad de abajo del pecho, que es donde más se nota el déficit.
- La areola. Si está agrandada o herniada, es decir, abombada hacia fuera porque la mama ha crecido a través de ella.

Los cuatro grados
De forma orientativa, así se describen los grados, de menos a más afectación:
- Grado I: el más leve. Apenas falta volumen y el pecho se ve casi normal. El déficit se concentra en la parte interna e inferior.
- Grado II: déficit inferior. La mitad de abajo del pecho queda poco desarrollada, con la base algo estrecha, mientras la parte superior se ve más normal.
- Grado III: forma tubular. La base es estrecha, el pecho adopta una forma alargada más que redonda y la areola empieza a sobresalir.
- Grado IV: el más marcado. Base muy estrecha, mama claramente tubular y areola herniada, abombada hacia fuera. Es el que pide la corrección más completa.

El grado orienta la corrección
Definir el grado no es un ejercicio académico: es lo que decide la técnica. Todos los grados comparten el mismo principio, liberar la base estrecha para que el pecho pueda redondearse y dar forma al polo inferior, pero no lo necesitan en la misma medida.
En los grados leves, a veces basta con remodelar y aportar algo de grasa propia. En los marcados, donde falta tejido, hace falta liberar la banda que constriñe la base y colocar una prótesis anatómica que reconstruya la forma, y remodelar la areola si sobresale. Lo vemos en detalle en la corrección de las mamas tuberosas.
Una guía, no una etiqueta
El grado es una guía útil, pero no una etiqueta rígida. Lo habitual es encontrar matices, casos que están entre un grado y otro, y que cada mama esté en un punto distinto: la asimetría entre los dos pechos es muy frecuente en las mamas tuberosas.
Por eso, más que ponerte una etiqueta, lo que hacemos en la valoración es entender bien tu forma, mama a mama, y planificar la corrección que le corresponde. Si sospechas que las tienes, el primer paso es salir de dudas.
