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Cirugía mamaria · Pecho

Reducción de pecho en Alicante

Aliviar el peso del pecho y recuperar una forma proporcionada

Un pecho más ligero, en proporción con tu cuerpo, y el alivio de las molestias que lo acompañan. El Dr. Francisco Abreu realiza la reducción de pecho, también llamada reducción mamaria, para quitar el exceso de volumen y peso, elevar el pecho y aliviar el dolor de espalda y cuello, con un acompañamiento cercano antes y después de la cirugía.

Sujetador postoperatorio tras una reducción de pecho (reducción mamaria) del Dr. Francisco Abreu en Alicante

¿Qué es la reducción de pecho?

La reducción de pecho es la cirugía que quita el exceso de volumen y de peso del pecho. También se llama reducción mamaria o mamoplastia de reducción, y va más allá de una cuestión de estética: en la mayoría de los casos resuelve molestias físicas que limitan el día a día.

Cuando el pecho es demasiado grande para tu cuerpo, lo que llamamos hipertrofia mamaria, su peso tira de la espalda y de los hombros. Aparecen el dolor de cuello y espalda, los tirantes del sujetador marcan surcos, la piel se irrita bajo el pecho y el deporte se vuelve incómodo.

Reducir el pecho no es solo hacerlo más pequeño. Retiramos la piel y la glándula que sobran y, de paso, elevamos el pecho y recolocamos el pezón a su altura, igual que en una elevación. El resultado es un pecho más ligero, más firme y proporcionado, sin cambiar quién eres.

Nuestro enfoque en reducción de pecho

La forma, no solo el tamaño

Reducir bien no es solo quitar volumen. Es devolver al pecho una forma bonita y proporcionada a tu figura: cuidamos la posición de la areola, la proyección y que el resultado acompañe a tu cuerpo, para que se vea natural y no simplemente más pequeño.

Recuperación cuidada y cicatriz discreta

Cuidamos especialmente que vuelvas pronto a tu vida: para agilizar la recuperación, te ofrecemos seguimiento de nuestro equipo de fisioterapeutas en el postoperatorio. En cuanto a la cicatriz, buscamos que sea la menor posible y la tratamos con láser cuando ayuda a afinarla.

Diagnóstico en conjunto

Lo primero que hacemos es escucharte y analizar contigo: qué molestias tienes, qué tamaño te gustaría y qué es realista en tu caso. De esa conversación nace un plan a tu medida, no un procedimiento estándar.

En detalleCicatrices de la reducción de pecho: cómo evolucionan

El procedimiento

Cirugía de un vistazo

Duración
2 h
Anestesia
General
Ingreso
Ambulatorio o 1 noche
Vida social
7–10 días
Actividad física
4–6 semanas
Más información sobre la reducción de pecho

¿Quién es buena candidata?

La reducción de pecho está indicada cuando el tamaño del pecho te sobra, por molestias físicas, por proporción o por las dos cosas. Es muy frecuente en mujeres con hipertrofia desde jóvenes, después de uno o varios embarazos y la lactancia, o a partir de los 50, cuando el pecho gana volumen y peso con la menopausia.

No hay una talla exacta a partir de la cual operar, ni un destino fijo: el objetivo no es una copa concreta, sino un pecho proporcionado a tu cuerpo y libre de molestias. En la consulta hablamos de a qué tamaño es realista y saludable llegar en tu caso.

Conviene haber terminado los embarazos que tengas previstos y estar en un peso estable, con buena salud. Si tu caso encaja mejor con otra técnica, te lo diremos con honestidad.

Técnicas y cicatriz

Reducir el pecho obliga a retirar piel, así que siempre deja alguna cicatriz. Elegimos el patrón que menos huella deje para la cantidad de tejido que haya que quitar, y la cuidamos después para que se disimule al máximo. Estas son las técnicas, de menos a más reducción.

Cicatriz vertical o en piruleta

Para reducciones moderadas. La cicatriz rodea la areola y baja en una sola línea vertical hasta el surco, con forma de piruleta. Permite reducir y dar forma al pecho con una huella contenida.

Cicatriz en T invertida o ancla

Para reducciones más grandes. Añade una línea horizontal escondida en el surco, formando una T invertida o ancla. Es la que permite retirar más tejido y ajustar mejor la piel, a cambio de una cicatriz algo mayor, oculta debajo del pecho.

El pezón conserva su riego

Al reducir, recolocamos el complejo areola-pezón a su nueva altura conservando su pedículo, es decir, su riego y su conexión con la glándula. No se trasplanta, salvo en gigantomastias muy extremas. Por eso, en la mayoría de los casos se preservan la sensibilidad y la posibilidad de lactancia.

La cirugía y la recuperación

La reducción de pecho se realiza con anestesia general y dura alrededor de dos horas. Según el volumen, puede ser ambulatoria o con una noche de ingreso. Saldrás con un sujetador especial, sin aros, que sujeta el pecho y ayuda a dar forma durante las primeras semanas.

Primeros días

Es normal cierta inflamación, algún moratón y una sensación de tirantez, que se controlan bien con la pauta que te damos. Conviene descanso relativo y evitar levantar peso o hacer esfuerzos con los brazos. Muchas pacientes notan el alivio del peso en la espalda desde los primeros días.

Vuelta a la normalidad

La mayoría retoma una vida de oficina en torno a una semana, y el deporte de forma progresiva hacia las 4–6 semanas. El pecho termina de asentar su forma durante los meses siguientes, a la vez que la cicatriz va madurando y aclarándose. Te acompañamos en cada revisión.

En detallePostoperatorio de la reducción de pecho, día a día

El pecho después

Dos dudas se repiten en la consulta. La primera: ¿vuelven a crecer los pechos? No. El tejido que se retira no se regenera; el pecho solo puede volver a aumentar si subes mucho de peso o tras un embarazo posterior. Por eso conviene operarse en un peso estable y con los embarazos previstos terminados.

La segunda: ¿podré dar el pecho? Al conservar el pedículo del pezón, la mayoría de pacientes mantiene la sensibilidad y la posibilidad de lactancia. Ninguna cirugía mamaria lo garantiza al cien por cien, así que, si tienes embarazos en mente, lo valoramos antes contigo.

Reducir, elevar o aumentar

Reducir y elevar van de la mano: al quitar volumen recolocamos el pecho y subimos el pezón, así que toda reducción lleva una elevación incluida. Conviene no confundir las cirugías de la unidad de mama, porque resuelven cosas distintas.

Si tu pecho ha caído pero su tamaño te gusta, lo que buscas es una elevación, la mastopexia; si lo que además has perdido es volumen y quieres recuperarlo, una mastopexia con prótesis. En la consulta vemos cuál encaja contigo, sin prisa.

Precio de la reducción de pecho

No existe un precio único, porque no hay dos pechos iguales. El coste depende de la técnica que pida tu caso, de su complejidad y de si la reducción se combina o no con otros procedimientos, como una liposucción de la región axilar para afinar el contorno. Como orientación, una reducción de pecho se mueve entre unos 5.500 € y 8.000 €.

Lo importante es qué incluye ese precio. En nuestro caso, todo: honorarios, anestesia, clínica, el sujetador especial y las revisiones del postoperatorio. Tras la consulta de valoración entregamos un presupuesto cerrado y detallado, sin sorpresas.

En detalleCuánto cuesta una reducción de pecho

¿La cubre la seguridad social?

En casos reparadores, la reducción de pecho puede operarse en la sanidad pública: cuando una gigantomastia provoca problemas funcionales acreditados, como dolor de espalda y cervical o marcas de los tirantes. Los criterios son específicos, varían según la comunidad autónoma y existe lista de espera. Nosotros trabajamos por la vía privada: valoramos tu caso sin lista de espera y con un plan a tu medida.

¿Por qué confiar en el Dr. Francisco Abreu?

Dr. Francisco Abreu, cirujano plástico en Alicante

Especialista en Cirugía Plástica con formación internacional, de Seúl a Nueva York, pasando por Estambul y París, y una dedicación especial a la cirugía mamaria y a los resultados naturales. Un trato cercano, que te acompaña antes, durante y después de la cirugía.

Reducir el pecho es quitar un peso de encima, también literal.
Dr. Francisco Abreu

Lo que dicen

Pacientes que confiaron en nosotros

Un gran profesional. Estoy muy contenta con el resultado y con una maravillosa faceta humana: se preocupa constantemente de la evolución de la operación y te hace sentir bien en todo momento.
Rosa · Opinión en Google
Gran equipo de profesionales. El doctor Abreu te transmite seguridad en todo momento. He acudido dos veces a la consulta y volveré de nuevo sin dudarlo.
Ignacio · Opinión en Google

Dónde estamos

Reducción de pecho en
Alicante

Pasamos consulta en Alicante y atendemos a pacientes de toda España e internacionales. Ofrecemos consulta en español, inglés, francés y portugués. La primera visita es una valoración detallada y sin compromiso: estudiamos tu caso, resolvemos tus dudas y te explicamos qué opción se adapta mejor a ti.


Consulta

Plaza Dr. Gómez Ulla, 15
03013 Alicante

Cómo llegar →

Cita previa

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Horario

Lunes a viernes
9:00–20:00

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Consúltanos por mensaje o pide una cita para una valoración detallada.

Preguntas frecuentes

  • Es la cirugía que quita el exceso de volumen y de peso del pecho, también llamada reducción mamaria o mamoplastia de reducción. Retira la piel y la glándula que sobran y, de paso, eleva el pecho y recoloca el pezón a su altura. El resultado es un pecho más ligero, más firme y proporcionado, que además alivia las molestias del pecho grande.

  • Como orientación, una reducción de pecho se mueve entre unos 5.500 € y 8.000 €. El precio depende de la complejidad de tu caso y de si la reducción se combina o no con otras técnicas, como una liposucción de la región axilar para afinar el contorno. Incluye honorarios, anestesia, clínica, el sujetador especial y las revisiones del postoperatorio. Tras la consulta de valoración entregamos un presupuesto cerrado, con todo incluido y sin sorpresas.

  • Reducir el pecho obliga a retirar piel, así que siempre deja alguna cicatriz; una reducción «sin cicatrices» no es realista. Según el volumen a tratar, la cicatriz es vertical, alrededor de la areola y una línea hacia el surco, o en T invertida, que añade una línea horizontal oculta bajo el pecho. Elegimos el patrón que menos huella deja para tu caso y la cuidamos después, también con láser, para que se disimule al máximo.

  • No. El tejido que se retira no se regenera. El pecho solo puede volver a aumentar si subes mucho de peso o tras un embarazo posterior; por eso conviene operarse en un peso estable y con los embarazos previstos terminados.

  • En la mayoría de los casos sí. Al reposicionar el pezón conservamos su pedículo, es decir, su riego y su conexión con la glándula y los nervios, así que suele preservarse tanto la sensibilidad como la posibilidad de lactancia. Ninguna cirugía mamaria puede garantizarlo al cien por cien; si tienes embarazos previstos, lo valoramos antes en la consulta.

  • Conviene llegar a la cirugía en un peso estable, porque los cambios grandes de peso modifican el resultado. La reducción retira el peso del propio tejido mamario, que en pechos muy grandes no es poco, pero no es un método para adelgazar. Lo que sí notan muchas pacientes es que, sin ese peso encima, moverse y hacer deporte resulta mucho más fácil.

  • No hay una edad ni una talla exactas. Es frecuente en mujeres con hipertrofia desde jóvenes, después de los embarazos y la lactancia, o a partir de los 50, cuando el pecho gana volumen con la menopausia. El objetivo no es llegar a una copa concreta, sino a un pecho proporcionado a tu cuerpo y libre de molestias. En la consulta vemos qué tamaño es realista y saludable en tu caso.

  • En casos reparadores puede cubrirla la sanidad pública: cuando una hipertrofia o gigantomastia provoca síntomas físicos acreditados, como dolor de espalda y cervical, marcas de los tirantes en los hombros o irritación de la piel bajo el pecho. Los criterios son específicos, varían según la comunidad autónoma y suele haber lista de espera, y la vía es distinta de la privada: se gestiona a través de tu médico de cabecera y el hospital público. En la consulta privada la valoramos sin lista de espera y planificamos un resultado a tu medida.

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