
Lipofilling facial
Devolvemos volumen al rostro con tu propia grasa, para rejuvenecer de forma natural.
Nuestro enfoque
en lipofilling
Tu propia
grasa
Usamos grasa tomada de zonas donde te sobra para reponer volumen donde lo has perdido con el tiempo. Al ser tu propio tejido, se integra de forma natural y duradera, sin rellenos externos y sin los controles que necesitan otros materiales.
Solo o
acompañando
Con frecuencia se plantea como complemento a otras cirugías faciales, como la blefaroplastia, el lifting o el mini-lifting, para un rejuvenecimiento más completo. También se realiza de forma aislada cuando lo que falta, sobre todo, es volumen: cara más plana, ojeras marcadas o pérdida de definición en los pómulos.
Técnica
Sin cicatrices
visibles
La grasa se obtiene con cánulas muy finas desde zonas donde suele sobrar (abdomen, flancos o muslos), se procesa y se reinfiltra en el rostro. No quedan cicatrices visibles, solo pequeñas marcas de entrada que se disimulan en pocos días.
Donde
se nota
Las zonas que más marcan el paso del tiempo suelen ser las ojeras, los pómulos, los surcos del rostro y la línea mandibular. Planificamos contigo qué zonas necesitan aportar volumen y en qué cantidad, para que el resultado sea armónico y no se note dónde se ha intervenido.
El mejor material para rellenar tu cara es el que ya tienes.
Recuperación
y seguimiento
Postoperatorio
La inflamación principal se concentra en los primeros 5 a 7 días y baja rápido. Una parte de la grasa reinyectada se reabsorbe en las primeras semanas, esto es normal y se tiene en cuenta al planificar la cantidad. El volumen que queda pasado ese tiempo es duradero. Actividad social habitual en una semana, ejercicio suave a partir de las 2-3 semanas.
Resumen de la cirugía
Duración: 1–2 horas
Anestesia: Local con sedación o general
Recuperación: 5–7 días (inflamación)
Actividad física: 2–3 semanas
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