
Reducción Mamaria
Reducimos peso y volumen del pecho para aliviar las molestias que genera y devolverle una forma armónica con tu cuerpo.
Nuestro enfoque
en reducción mamaria
Enfoque funcional
y estético
Un pecho muy voluminoso no es solo una cuestión estética. Su peso genera molestias cervicales, dorsales y en los hombros, limita la actividad física, irrita la piel del surco y condiciona la postura a largo plazo. La reducción mamaria trabaja sobre esas dos dimensiones a la vez: alivia lo que pesa y devuelve al pecho una forma proporcionada con tu cuerpo.
Planificación
personalizada
No partimos de una cantidad de gramos a retirar, partimos de tu anatomía. Medimos el tórax, valoramos la calidad y elasticidad de la piel, el volumen real del pecho y la posición de la areola. A partir de ahí definimos cuánto reducir y cómo remodelar para que el resultado encaje con tu cuerpo y con lo que quieres sentir en el día a día.
Técnica
Patrones
de cicatriz
El patrón de cicatriz se elige en función del volumen a reducir y del grado de caída del pecho. En reducciones moderadas solemos trabajar con cicatriz vertical (alrededor de la areola más una línea vertical hasta el surco). En reducciones mayores se añade una línea horizontal en el surco submamario, configurando la cicatriz en T invertida. Elegimos siempre el patrón más discreto que permita obtener el resultado.
Elevación
asociada
Al retirar volumen, el pecho casi siempre necesita también elevarse y remodelarse. Por eso la reducción mamaria comparte patrones de cicatriz con la mastopexia: reducir bien implica reposicionar la areola a una altura natural y dar forma al nuevo contorno. El objetivo no es un pecho más pequeño sin más, es un pecho proporcionado, firme y bien ubicado.
Preservación del
complejo areola-pezón
Durante la cirugía preservamos el pedículo vasculonervioso del complejo areola-pezón, la estructura que le aporta riego sanguíneo y sensibilidad. Esto protege la viabilidad del tejido y minimiza los cambios de sensibilidad, que cuando aparecen suelen ser transitorios y recuperarse progresivamente en las semanas o meses siguientes.
No se trata solo de reducir, se trata de que deje de pesarte.
Recuperación
y seguimiento
Comodidad
postoperatoria
Trabajamos sin drenajes en la gran mayoría de los casos, con técnicas quirúrgicas que minimizan el trauma y permiten un postoperatorio más cómodo. Muchas pacientes describen un alivio inmediato del peso nada más despertar de la cirugía. Sales de quirófano con sujetador deportivo, que se mantiene durante 4 a 6 semanas.
Retorno
progresivo
Retirada de puntos entre los 7 y 10 días. La vida laboral no física se retoma habitualmente entre los 10 y 14 días. Actividad física suave a partir de las 3 a 4 semanas, ejercicio progresivo y pectoral a partir de las 6 semanas. Revisiones a 1, 3, 6 y 12 meses para controlar la evolución del resultado a medio y largo plazo.

¿Por qué confiar en el
Dr. Nunes de Abreu?
Especialización en cirugía mamaria en todo su espectro, desde la estética a la reconstructiva. Esa trayectoria, que combina la consulta privada con el trabajo hospitalario en cirugía de la mama, aporta una perspectiva clínica amplia: se entiende mejor la anatomía, el comportamiento del tejido a largo plazo y cómo cada decisión afecta al resultado. Cada caso se planifica en consulta, contigo, con medidas propias. Seguimiento cercano antes y después de la cirugía.
Resumen de la cirugía
Duración: 2–3 horas
Anestesia: General
Recuperación: 10–14 días
Actividad física: 4–6 semanas
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