Abdominoplastia · Postoperatorio
¿Cómo es el postoperatorio de una abdominoplastia?
La recuperación de una abdominoplastia pide su tiempo y algunas precauciones, pero es muy manejable si sabes qué esperar. Te contamos la faja, los drenajes y el día a día, semana a semana.

El postoperatorio de una abdominoplastia empieza con una faja y unos drenajes finos, que retiramos a los pocos días. Es una cirugía que repara la pared abdominal por dentro, así que las primeras precauciones van dirigidas a proteger esa reparación: caminarás un poco encorvado y dormirás semisentado los primeros días, para no tensarla. Nada de esto es doloroso, pero sí pide reposo. La mayoría retoma una vida de oficina en torno a dos semanas.
Aquí te contamos la recuperación día a día, para qué sirve cada cosa, la faja, los drenajes, la postura, y cuándo se ve de verdad el resultado, porque el del primer mes no es el definitivo.

Los primeros días
La abdominoplastia se hace con anestesia general y lo habitual es pasar una noche de ingreso, para empezar la recuperación con todo controlado. Sales con una faja puesta y con unos drenajes finos, que ayudan a que no se acumule líquido bajo la piel y que retiramos a los pocos días.
Es normal cierta inflamación, algún moratón y una sensación de tirantez, que se controlan bien con la pauta que te damos. La particularidad de esta cirugía es la postura: los primeros días caminarás un poco encorvado y dormirás semisentado, con las rodillas algo flexionadas, para no tensar la reparación de la pared. En unos días te vas enderezando.
Con esas precauciones, los primeros días son más de incomodidad y reposo que de dolor. No es un postoperatorio duro, es uno que pide paciencia y cuidarse.

Semana a semana
Cada recuperación tiene su ritmo, pero esta es la progresión habitual, del quirófano a la vuelta a la normalidad:
- Una noche de ingreso. Se pasa una noche para empezar la recuperación con todo controlado, con la faja y los drenajes puestos.
- Primeros días: drenajes y reposo. Los drenajes finos se retiran pronto. Reposo relativo, postura algo encorvada y dormir semisentado.
- En torno a 2 semanas: vida de oficina. La mayoría retoma tareas tranquilas, siempre con la faja y sin esfuerzos.
- De 4 a 6 semanas: deporte progresivo. La actividad física se reincorpora poco a poco, sin impacto ni cargar peso al principio.
- Meses siguientes: el abdomen asienta. La forma definitiva y la cicatriz madura llegan con los meses, no con los primeros días.

La faja y el reposo
Dos aliados marcan el ritmo de la recuperación. La faja, que se lleva las primeras semanas el tiempo que te indiquemos, sujeta y protege el abdomen mientras cicatriza, ayuda a controlar la inflamación y a que el resultado asiente bien. Es incómoda al principio, pero es tu mejor herramienta.
Y el reposo, entendido bien: no es estar en cama, sino no forzar. Evitar cargar peso, los abdominales y los esfuerzos que tensen la reparación durante las semanas que te indiquemos. Para agilizar todo, te acompaña nuestro equipo de fisioterapia, que te guía en la vuelta al movimiento sin riesgos.
Cuándo se ve el resultado
El resultado de una abdominoplastia no es inmediato, y conviene saberlo para no impacientarse. Los primeros tiempos hay inflamación, y el abdomen va bajando y afinándose poco a poco. Termina de asentar su forma, y la cicatriz de madurar, durante los meses siguientes.
Dicho de otro modo: el resultado real es el de pasados unos meses, no el de las primeras semanas. Esa paciencia es la que hace que, al final, el abdomen se vea plano, firme y con una cicatriz discreta. Puedes ver cómo evoluciona y se cuida esa marca en la cicatriz de la abdominoplastia.
