Mastopexia · Cicatrices
¿Cómo son las cicatrices de una mastopexia?
El miedo número uno antes de elevar el pecho. La verdad honesta: toda mastopexia deja cicatriz, pero se esconde, se cuida y, con el tiempo, apenas se ve.

Las cicatrices son la mayor preocupación antes de una mastopexia, y merecen una respuesta franca: sí, toda elevación de pecho deja cicatriz. Elevar exige retirar piel, y eso no se hace sin dejar huella. Quien te prometa una mastopexia «sin cicatrices» no está siendo honesto. Ahora la buena noticia: esas cicatrices se diseñan para esconderse, siguen un patrón según cuánto haya que elevar, y con los cuidados adecuados maduran hasta quedar como líneas finas y claras que apenas se notan. Una elevación lograda se ve en la forma del pecho, no en la cicatriz.
Aquí te contamos dónde quedan exactamente según la técnica, cómo evolucionan mes a mes y qué hacemos, contigo, para que se disimulen al máximo. Sin promesas imposibles.

La verdad: sí, hay cicatriz
Empecemos por lo importante, sin rodeos: toda mastopexia deja cicatriz. Elevar el pecho consiste en recolocarlo y retirar la piel que sobra, y eso obliga a hacer incisiones. No hay forma de subir un pecho caído sin ellas.
Por eso conviene desconfiar de quien promete una «elevación sin cicatrices». No existe. Lo que sí existe, y es lo que importa, es la diferencia entre una cicatriz bien hecha y bien cuidada, que acaba siendo una línea fina y discreta, y una descuidada.
La clave no es evitar la cicatriz, que es imposible, sino minimizarla y colocarla donde menos se vea. Como dice el Dr. Abreu, una elevación lograda se nota en la forma del pecho, no en la cicatriz.

Dónde quedan según la técnica
La cantidad de cicatriz depende de cuánto haya caído el pecho: a más piel que ajustar, más cicatriz. Estas son las tres posibilidades, de menos a más:
- Periareolar: solo alrededor de la areola. Para caídas leves. La cicatriz rodea el borde de la areola, donde el cambio de color de la piel la disimula muy bien. Es la que menos huella deja.
- Vertical o lollipop: areola y una línea al surco. Para caídas moderadas, la más frecuente. Suma a la cicatriz de la areola una línea vertical que baja hasta el surco. Su forma recuerda a un lollipop.
- En T invertida: se añade el surco. Para caídas marcadas. Añade una cicatriz horizontal escondida en el pliegue bajo el pecho, formando una T invertida. Es la mayor, pero también la que queda más oculta.
En la valoración elegimos la técnica que menos cicatriz deja para tu grado de caída. Lo vemos en detalle en los tipos de mastopexia.

Cómo evolucionan con el tiempo
Una cosa que tranquiliza mucho saberla: la cicatriz que ves al principio no es la que te vas a quedar. Toda cicatriz pasa por fases, y las primeras son las más aparatosas.
Las primeras semanas, la cicatriz está más roja, algo elevada y visible: es lo normal, no es que haya quedado mal. A partir de los 3 meses empieza a aclararse y a aplanarse, y va perdiendo el color. Y termina de madurar entre los 6 y los 12 meses, cuando queda como una línea fina y clara, mucho más discreta.
Es un proceso lento, y por eso pedimos paciencia: juzgar una cicatriz al mes de operarse no tiene sentido. Su aspecto real es el de pasado el año.
Cómo se cuidan para que se disimulen
La evolución de una cicatriz no se deja al azar: se acompaña. Estos son los cuidados que marcan la diferencia, y que te pautamos paso a paso:
- Silicona. Láminas o gel de silicona sobre la cicatriz ayudan a que madure plana y clara. Es el cuidado con más respaldo.
- Protección solar estricta. El sol es el peor enemigo de una cicatriz reciente: la oscurece de forma permanente. Nada de sol directo mientras madura.
- Masaje, cuando toca. En el momento adecuado, el masaje ayuda a ablandar la cicatriz y a que quede más flexible.
- Evitar tensión sobre la zona. El reposo y los cuidados que te indicamos evitan que la cicatriz se ensanche.
Y cuando ayuda, tratamos las cicatrices con láser para afinarlas aún más. Te acompañamos en todo el proceso, revisión a revisión, hasta que la cicatriz es la que buscábamos. Puedes ver el resto en la página de la mastopexia.
