Mastopexia · Con implantes
¿Qué es la mastopexia con implantes?
Elevar y aumentar en la misma cirugía. Cuando el pecho no solo ha caído, sino que además se ha vaciado, sumar una prótesis a la elevación recupera la forma y el volumen a la vez.

La mastopexia con implantes combina dos cirugías en una: la elevación, que recoloca el pecho caído a su altura y retira la piel que sobra, y el aumento, que le devuelve volumen con una prótesis. Es la opción cuando el pecho no solo ha descendido, sino que además se ha quedado vacío, sobre todo en la parte de arriba, algo muy frecuente después de los embarazos, la lactancia o una pérdida de peso. En una sola intervención se elevan y se rellenan.
Aquí te explicamos qué aporta la prótesis, cuándo merece la pena sumarla a la elevación y en qué se diferencia de una mastopexia sin prótesis. Porque elevar y aumentar no son lo mismo, y no siempre hacen falta los dos.

Elevar y aumentar, en una cirugía
Conviene empezar por una distinción que aclara casi todo: elevar no es lo mismo que aumentar. La elevación, o mastopexia, sube y reafirma el pecho que ya tienes, recolocándolo y retirando la piel sobrante. El aumento añade volumen con una prótesis. Son dos objetivos distintos.
La mastopexia con implantes hace las dos cosas a la vez: eleva el pecho caído y, además, le devuelve el volumen que ha perdido. El implante aporta el tamaño y la elevación recoloca el pecho, todo en la misma intervención. Por eso también se la llama elevación con aumento.

Cuándo conviene sumar prótesis
La prótesis no es obligatoria en una elevación: se añade solo cuando aporta algo. Y aporta cuando, además de haber caído, el pecho se ha vaciado. Es muy típico tras uno o varios embarazos, la lactancia o un adelgazamiento importante: el pecho desciende y, a la vez, pierde volumen, sobre todo en la parte de arriba, que queda hundida.
En ese caso, elevar sin más subiría el pecho, pero lo dejaría con poco relleno arriba. Sumar la prótesis devuelve ese volumen y redondea la forma. Si, en cambio, tu pecho ha caído pero su tamaño te gusta, no hace falta: te basta con una mastopexia sin prótesis.

Cómo es: una cirugía, una cicatriz
Todo se hace en la misma intervención, con un solo postoperatorio. La prótesis se coloca aprovechando la propia cirugía de elevación, así que no añade una cicatriz aparte: la cicatriz es la de la mastopexia, la que corresponde a tu grado de caída, periareolar, vertical o en T invertida. Lo vemos en los tipos de mastopexia.
La prótesis se elige como en un aumento de pecho, según tu anatomía y el volumen que buscas: forma, perfil, tamaño y plano. La técnica de elevación marca la cicatriz; la prótesis, el volumen. Puedes ver cómo se escoge en el aumento de pecho.
Con o sin prótesis: cómo lo decidimos
La decisión se reduce a una pregunta: además de elevar, ¿quieres recuperar volumen? Si la respuesta es sí, la prótesis tiene sentido; si el tamaño ya te gusta, no. No hay una opción mejor que la otra en abstracto: la mejor es la que encaja con lo que buscas y con tu punto de partida.
Eso lo decidimos juntos en la consulta, sin prisa, analizando cuánto ha caído el pecho y cuánto volumen ha perdido. Sumar prótesis acerca el precio a la parte alta del rango, algo que también contamos con transparencia en el precio de la mastopexia.
