Cirugía facial · Orejas
Otoplastia en Alicante
Corregir las orejas de soplillo sin que se note
Unas orejas que dejan de llamar la atención y vuelven a un segundo plano. El Dr. Francisco Abreu corrige las orejas prominentes, las que conocemos como orejas de soplillo, en niños y adultos. La cicatriz queda oculta detrás de la oreja y el resultado es discreto, permanente y, sobre todo, tuyo.

¿Qué es la otoplastia?
La otoplastia, o la operación de orejas, es la cirugía que corrige las orejas de soplillo: esas orejas que se separan más de la cuenta de la cabeza y se convierten en lo primero en lo que alguien se fija. El objetivo no es esconderlas, sino devolverles una posición y una forma naturales.
Mucha gente cree que solo se trata de «pegar» la oreja, pero va algo más allá. La oreja de soplillo casi siempre tiene dos motivos: un pliegue interno, el antehélix, que no llegó a marcarse, y una concha, la parte más profunda de la oreja, demasiado grande. Una otoplastia bien hecha trabaja sobre los dos, no se limita a acercar la oreja a la cabeza.
¿Por qué salen las orejas de soplillo?
Casi siempre es algo con lo que se nace. No tiene que ver con dormir de un lado ni con cómo se cogía al bebé: es la forma del cartílago, y suele venir de familia.
Hay dos causas que se repiten. La primera es ese pliegue, el antehélix, que no llegó a formarse, así que la oreja queda «abierta» en lugar de doblada hacia dentro. La segunda es una concha más grande de lo normal, que empuja toda la oreja hacia fuera. A veces es una sola; a menudo, las dos juntas. Saber cuál manda en cada caso es lo que decide la técnica.
Nuestro enfoque en otoplastia
Naturalidad
El error más típico de una otoplastia es pasarse: pegar la oreja demasiado a la cabeza, hasta el llamado «efecto teléfono», o dejar las dos orejas distintas. Por eso nuestra premisa es no sobrecorregir. Buscamos un ángulo natural y simétrico, y sobre todo que la oreja conserve sus curvas, no que quede aplastada contra el cráneo.
Niños y adultos
Operamos orejas de soplillo en niños y en adultos, con algún matiz en cada caso. Con el niño buscamos el momento adecuado y una experiencia lo más tranquila posible; con el adulto, una recuperación que encaje con su trabajo y su vida. La técnica es la misma; cambia el acompañamiento.
Diagnóstico en conjunto
Lo primero es analizar la oreja contigo, o con los padres, y entender qué es lo que más molesta: cuánto se separa, si una más que otra, si el problema está en el pliegue o en la concha. De esa conversación nace un plan a tu medida, no un procedimiento igual para todos.
En detalleOtoplastia mal hecha: cómo elegir cirujanoEl procedimiento
Cirugía de un vistazo
- Duración
- 1–2 h
- Anestesia
- Local + sedación
- Ingreso
- Ambulatorio
- Vida social
- ~1 semana
- Cicatriz
- Oculta tras la oreja
Más información sobre la otoplastia
La técnica
Anestesia
En adultos, la otoplastia se realiza con anestesia local y sedación, de forma ambulatoria: el mismo día vuelves a casa. En niños pequeños se prefiere anestesia general, en régimen de hospital de día, para que el niño no viva la intervención. Suele durar entre una y dos horas.
La incisión, detrás de la oreja
Trabajamos a través de una incisión escondida en el surco de detrás de la oreja, donde no se ve. Por ahí accedemos al cartílago, que es lo que da forma y posición a la oreja.
Remodelar el cartílago
En lugar de cortar y forzar, remodelamos. Recreamos el pliegue que faltaba, el antehélix, con suturas que doblan el cartílago hacia dentro y, cuando la concha es grande, reducimos o reposicionamos esa parte para acercar la oreja a la cabeza. El resultado son unas orejas con sus curvas naturales, no plegadas a la fuerza.
Una o las dos orejas
Lo más habitual es operar las dos, porque casi siempre las dos están separadas, aunque una más que la otra. Cuando solo lo está una, operamos esa y la comparamos con la otra para que queden simétricas.
En detalleCuánto cuesta una otoplastia¿A qué edad? Otoplastia en niños
Es la pregunta más frecuente de los padres. La oreja alcanza casi su tamaño definitivo pronto, hacia los 5 o 6 años, así que a partir de esa edad ya se puede operar. Muchos padres eligen hacerlo antes de empezar el colegio o en los primeros cursos, antes de que aparezcan las burlas, que es lo que de verdad hace daño.
No hay una edad máxima: en la adolescencia y en la edad adulta la otoplastia es igual de eficaz. Operar de niño tiene la ventaja del cartílago algo más flexible y de evitar años de complejo; en el adulto, la de decidirlo uno mismo.
En detalleOtoplastia en niños: ¿a qué edad operar?Recuperación y cicatriz
Los primeros días
Al terminar se coloca un vendaje algo aparatoso que envuelve la cabeza y protege las orejas; se lleva unos días. Es normal cierta inflamación y alguna molestia leve, que se controla bien. No es una cirugía dolorosa.
Las semanas siguientes
Retirado el vendaje, se pasa a una banda elástica. Las primeras semanas se lleva a diario y, después, solo por las noches durante unos dos meses. Sirve para proteger las orejas mientras cicatrizan en su nueva posición y para no doblarlas sin querer. Conviene dormir boca arriba esos primeros días.
La vuelta a la normalidad
La mayoría vuelve al colegio o al trabajo en torno a una semana. El deporte de contacto se deja para algo más adelante. La cicatriz queda detrás de la oreja, oculta en el pliegue, así que no se nota.
¿Otoplastia con o sin cirugía?
Es una de las búsquedas más frecuentes, y la respuesta honesta es clara. Una vez que la oreja tiene su forma, el cartílago está formado, y ninguna crema, peinado ni remedio casero cambia su posición. Esas soluciones caseras pueden disimular la oreja, pero no la corrigen.
Existen además unos correctores que se implantan bajo la piel para doblar el cartílago. Se venden como «sin cirugía», pero implican igualmente un pequeño procedimiento y no son la mejor opción en todos los casos. Cuando la oreja ya tiene una forma consolidada, la otoplastia es el único tratamiento que la corrige de forma estable. Te lo decimos con honestidad en la consulta.
Precio de la otoplastia
El precio de una otoplastia depende sobre todo de si se operan una o las dos orejas, de si es un niño, con anestesia general, o un adulto, y de la complejidad de cada caso. Como orientación, en Alicante una otoplastia se mueve entre unos 3.000 € y 5.000 €.
Lo importante es qué incluye ese precio. En nuestro caso, todo: honorarios, anestesia, clínica, las revisiones del postoperatorio y los tratamientos complementarios que recomendemos. Tras la consulta de valoración entregamos un presupuesto cerrado y detallado, sin sorpresas.
¿Por qué confiar en el Dr. Francisco Abreu?

Especialista en Cirugía Plástica con formación internacional, de Seúl a Nueva York, pasando por Estambul y París, y una dedicación especial a la cirugía facial. Un trato cercano, que te acompaña, a ti o a tu hijo, antes, durante y después de la cirugía.
Una buena otoplastia no se nota: solo se ve a alguien que ha dejado de pensar en sus orejas.
Lo que dicen
Pacientes que confiaron en nosotros
Dónde estamos
Otoplastia en
Alicante
Pasamos consulta en Alicante y atendemos a pacientes de toda España e internacionales, niños y adultos. Ofrecemos consulta en español, inglés, francés y portugués. La primera visita es una valoración detallada y sin compromiso: estudiamos el caso, resolvemos las dudas y explicamos qué opción se adapta mejor.
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Consúltanos por mensaje o pide una cita para una valoración detallada.
Preguntas frecuentes
Es la cirugía que corrige las orejas de soplillo, las orejas que se separan demasiado de la cabeza o tienen una forma poco definida. A través de una incisión oculta detrás de la oreja remodelamos el cartílago para acercarla a la cabeza y recrear sus pliegues naturales. El resultado es discreto y permanente.
La oreja alcanza casi su tamaño definitivo hacia los 5 o 6 años, así que a partir de esa edad ya se puede operar. Muchos padres eligen hacerlo antes de empezar el colegio o en los primeros cursos, antes de que aparezcan las burlas. No hay edad máxima: en adolescentes y adultos la otoplastia es igual de eficaz.
La incisión va en el surco de detrás de la oreja, escondida en el pliegue que la une a la cabeza. Por eso la cicatriz no se ve, ni de frente ni de lado, y con el tiempo se difumina aún más.
No de forma real. Una vez que la oreja tiene su forma, el cartílago está formado y ningún remedio casero, peinado ni crema cambia su posición. Existen correctores que se implantan bajo la piel y se anuncian como «sin cirugía», pero implican igualmente un pequeño procedimiento. Cuando la oreja ya está consolidada, la otoplastia es el único tratamiento que la corrige de forma estable.
No es una cirugía dolorosa. Los primeros días se lleva un vendaje que envuelve la cabeza y, después, una banda elástica: a diario las primeras semanas y luego solo por las noches durante unos dos meses. Es normal cierta inflamación y alguna molestia leve, que se controla bien. La mayoría vuelve al colegio o al trabajo en torno a una semana.
Sí. Una vez remodelado y fijado el cartílago, la oreja mantiene su nueva posición de por vida. Es una de las cirugías con un resultado más estable en el tiempo.
En adultos, por su carácter estético, no suele cubrirse. En niños con una deformidad significativa a veces puede valorarse en la sanidad pública, aunque con listas de espera largas. En la consulta te orientamos con honestidad sobre tu caso.
El precio depende sobre todo de si se operan una o las dos orejas y de si se trata de un niño, con anestesia general, o de un adulto. Como orientación, una otoplastia se mueve entre unos 3.000 € y 5.000 €. Tras la consulta de valoración entregamos un presupuesto cerrado, con todo incluido y sin sorpresas.
